¿Por qué es tan importante el sacrificio de Jesús? Parte 2

¿Qué es el pecado? El pecado es irnos en contra de Dios, de sus leyes y mandamientos pero va más allá. El pecado es todo lo que nos aleje de Dios, es dejarnos guiar por las cosas malas, como por ejemplo robar, matar, dar falso testimonio, y desobedecer a Dios. El primer ejemplo que les mostré fue el de Adan y Eva, que fueron los que empezaron con el pecado. (Pronto voy a explicar en detalles y mejor sobre el pecado).

Cuando Dios le dijo a Adan sobre que iban a morir se refería que ya ellos no iban hacer inmortal, como quien dice, ahora sus cuerpos iban a durar una cierta cantidad de tiempo pero sobretodo, iba a morir su relación con Dios. Al ellos desobedecer a Dios, se alejaron de él. 

El pecado, está en nosotros, por más que tratemos o digamos que no tenemos pecado, estamos en lo incorrecto (1 Juan 1:8 NBLA).

El pecado nos aleja de Dios, el pecado nos esclaviza y eso es lo que quiere el enemigo. Dios quiere lo contrario, por eso Jesús vino a salvarnos, a redimirnos, a restaurar nuestra relación con el Padre y a que nosotros no muramos. 

Jesús vino a esta tierra, nació como un bebe, fue niño, se hizo hombre y vino a traer las nuevas noticia, el Evangelio. Fue traicionado, vendido, lo golpearon, le dieron latigazos, se burlaron de él, fue crucificado, murió y resucito por cada uno de nosotros (Isaías 53:5 NTV). 

Él nos salvo (Tito 3:5 NTV), sanó, quito el velo que impedía la presencia de Dios con nosotros, tomo nuestro lugar en esa cruz y gracias a Él tenemos vida eterna y perdón de pecados.  

Antes de explicarle la importancia del sacrificio de Jesús, debo explicarles sobre como los israelitas, antes de Jesús, limpiaban sus pecados, quienes lo hacía, de cada cuanto lo hacían y como se acercaban a Dios. 

Empecemos desde el Antiguo testamento, para que se pudieran limpiar de sus pecados se necesitaba un animal especifico para su sacrificio, y con la sangre de ese animal se limpiaba el pecado. Desde Éxodo se habla de como los israelitas iban hacer purificados, limpios de pecados. Como podían entrar ante la presencia de Dios y quienes podían ir ante ella. No es como ahora que podemos ir ante su presencia todos los días de cada rato. Ellos no podían hacerlo así. Se necesitaba sacerdotes, tabernáculos con sus habitaciones separadas, animales, los utensilios para realizar los sacrificios, la ropa de los sacerdotes, la purificación de ellos para entrar ante la presencia de Dios. Éxodo, levítico y números nos hablan sobre todo eso. 

Levítico capítulos 4, 5, 6:1-7, habla sobre los animales que se debía utilizar para ser limpios del pecado temporalmente y estar limpios a los ojos de Dios. Podemos ver que a través de todo el antiguo testamento se utiliza este formato como holocausto u ofrenda para agradar a Dios o para poder ser limpios ante sus ojos. Para que el sacrificio se pudiera realizar, el animal no podía tener defectos. En casi todo el libro de Levítico se habla sobre los sacrificios que se debían hacer, el porque y como. En el capitulo 16 de ese libro, se habla el como se va a realizar el sacrificio, quien lo va a realizar, cuando y donde. Los sacrificios no se podían hacer en lugares diferentes, tenían que hacerlo en el tabernáculo o en el templo de Jerusalén. 

Los israelitas estaban en el desierto, luego que Moisés por mandato y ayuda de Dios los sacó de Egipto. En el desierto, Dios le manda a Moisés a que hagan un tabernáculo, le indica como debe ser, su tamaño, los materiales que se debían utilizar, entre otras cosas (Éxodo 25, 26). 

 

¿Que es el tabernáculo?

El tabernáculo era una estructura-tienda y un santuario portátil, ellos podían moverlo hacía donde iban, era un lugar donde Dios podía habitar y en la cual podían adorar a Dios y realizar sacrificios para él y para el pecado (Éxodo 25:8-9 NBLA). Estaba dividido en tres partes: atrio exterior, lugar santo y lugar santísimo. (Más adelante explicaré sobre como estaba divido el tabernáculo)

A través de los libros Éxodo, Levítico y Números se puede ver como el Señor les da las instrucciones para que ellos puedan estar ante su presencia, como pueden ser limpios del pecado, temporalmente.

Se puede ver que en la presencia de Dios no podían entrar cualquiera. Se necesitaba como quien dice mucho protocolo, obviamente es el Señor. Con Jesús cambio todo eso, el sacrificio de Jesús limpio nuestro pecado, rasgo el velo que impedía la presencia del Padre con nosotros. Ya nosotros no tenemos que realizar tantos protocolos, podemos ir ante el Padre como estamos y él con mucho amor nos va a aceptar y va a quitar todo lo que nos tiene prisioneros como el pecado. 

Para poder realizar los sacrificios, se necesitaba las personas adecuadas, esas personas eran los sacerdotes y también se necesitaba el sumo sacerdote, el cual era el único que podía entrar ante la presencia de Dios, (en el lugar santísimo) y solamente podía hacerlo 1 vez al año para llevar la sangre de animal por ellos y  por el pueblo (Hebreos 9:7 NBLA). En el lugar santo, los sacerdotes entraban continuamente (Hebreos 9:6 NBLA). 

Jesus, es nuestro Sumo sacerdote (Hebreos 9:11), entró al lugar santísimo una vez y para siempre (Hebreos 9:12 NBLA), no con sangre animal sino con su propia sangre (Hebreos 9:12 NBLA). Gracias a ese sacrificio nosotros tenemos perdón de pecados, podemos estar ante la presencia del Padre, tenemos al Espíritu Santo y vida eterna con el Señor. 

Ahora si, ¿porque es tan importante su sacrificio? Porque de la única manera que nosotros pudiéramos tener el perdón de pecados, estar ante la presencia del Padre sin hacer ningún tipo de ritual e ir como somos, con nuestro pecado, tener al Espíritu Santo y tener una vida eterna con él, es por el sacrificio de Jesús. Él no tenia pecado (1 Pedro 2:22 NBLA) (1Juan 3:5 NBLA). 

Nos enseño como el Padre nos ama y como es él, venció al enemigo y a la muerte, nos rescata de la muerte, nos da vida, y nos da una nueva identidad al ser hijos de Dios, nacemos de nuevo, nos hace justos ante Dios Padre, nos enseña el verdadero amor y la verdadera vida.

Para ese sacrificio se necesitaba no tener una vida llena de pecados. El único que podía tener una vida sin pecados y realizar ese sacrificio era Jesús.  Nosotros no podíamos, y los animales tampoco. 

Por eso es la importancia del sacrificio de Jesús, ya no se necesitan animales o otro intermediario. Jesús es nuestro único mediador entre Dios Padre y nosotros (1 Timoteo 2:5 NBLA). Ya no se necesita hacer nada, nosotros no tenemos que hacer nada. Jesús es nuestro único camino, la única verdad y la única vida, y nadie puede ir al Padre sino es por él (Juan 14:6 NBLA). Somos salvos solo por creer en Jesús, confesarlo como nuestro Señor y creerlo de corazón de que Dios lo levantó de los muertos (Romanos 10:9 NBLA). De la única forma que podemos ser perdonados por nuestros pecados es confesarlos y arrepentirnos de ellos (1 Juan 1:9 NBLA), todo eso es gracias a Jesus y a Dios Padre. 

Estuvo en esta tierra como nosotros, con dificultades, con tristezas, sufrimientos, dolor, también amó, ayudo, fue tentando. Todo lo que nosotros pasamos él lo paso. Ninguno de nosotros hubiésemos aguantado lo que él aguanto, lo que era para nosotros, él lo hizo suyo. Tomo nuestro lugar en esa cruz, aguantó golpes que eran para nosotros, fue humillado, burlado, el castigo no era para él, la cruz no era para él, todo lo que él soporto no era para él, pero aun así, él lo aguanto para cumplir lo que el Padre quería y sobretodo por amor hacia el Padre y hacia nosotros. 


El sacrificio que hizo Jesús es todo lo que nosotros pudiéramos pedir, pero no merecer. Todo lo hizo por amor, no para condenarnos sino para salvarnos (Juan 3:17 NTV). 

La importancia de este sacrificio es todo lo que necesitamos con urgencia entender, y acercarnos al que todo lo puede. El puede curar cualquier dolencia, un corazón roto, una vida sin fuerzas, una enfermedad, una relación rota, una depresión, ansiedad, ataques de pánico. El te puede sanar, aunque creas que no hay nada que pueda salvarte (Mateo 11:28 NTV). Con solo abrirle tu corazón y dejarlo entrar, él puede restaurar lo que a lo mejor tu crees que está perdido. 

La importancia de este sacrificio va más allá de los que nosotros podemos entender. No hay nada que nosotros hagamos para merecerlo, pero él nos ama tanto que todo lo hizo por amor. 

Jesús es el significado de amor, compasión, fidelidad y misericordia. 

Oración de fe: “Señor Jesús, estoy ante tu presencia para entregarte mi corazón y poner mi vida en tus manos. Reconozco que soy pecador, que necesito de ti y que ya no quiero ser igual. Jesús, te reconozco como mi único señor y salvador, creo que solo en ti hay salvación y vida eterna, que gracias a tu sacrificio puedo tener el perdón de pecados, te entrego mi corazón y mi vida entera.”


¡Nos vemos en la próxima semana con otro tema super importante!

Pueden escribirme en la sección de comentarios para que me cuenten que creen del sacrificio de Jesús o las dudas que tengan. 


¡Dios te ama y te espera con los brazos abiertos! 


Con mucho amor, 

Dios y yo, M. Pérez

 

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